La boda es un día …

El matrimonio para toda la vida…

Algo tan importante y decisivo cómo es el amor no puede ser asunto de sentimientos.

Por más sinceros que sean, los sentimientos son por naturaleza 

fugaces, cambiantes y volátiles.

Por ejemplo, cuando una pareja se casa, no expresa sus sentimientos,

sino que toma una decisión de por vida:

de vivir el uno para el otro, pase lo que pase.

El amor es fruto  de un aprendizaje largo y de una decisión permanente e incondicional.